El sistema de inmigración de Estados Unidos contempla que los residentes y ciudadanos soliciten a familiares como su cónyuge, padres, hijos, hermanos o padrastros. Sin embargo, el solicitante no siempre tendrá la solvencia económica requerida para cubrir los gastos y necesidades del inmigrante solicitado. Ahí es donde entran en juego los patrocinadores.
Muchas peticiones migratorias familiares o de empleo requieren incluir el Formulario I-864, Affidavit of Support (Declaración jurada de apoyo). Mediante este formulario, el solicitante u otra persona acepta determinadas responsabilidades frente al gobierno federal, los gobiernos estatales y, en determinadas circunstancias, el propio inmigrante.
Patrocinar a alguien, familiar o no, que busca mejor vida en territorio estadounidense puede ser un acto de solidaridad y compromiso, pero a la vez puede presentar riesgos. Si consideras ser un patrocinador migratorio, te compartimos seis datos que debes tomar en cuenta.
6. USCIS puede acceder a tu información financiera
Resulta lógico que USCIS necesite conocer la situación económica de quien firma un I-864. El formulario solicita información relacionada con los ingresos del patrocinador, su hogar, sus dependientes, declaraciones de impuestos y, cuando corresponde, sus activos y otra documentación financiera.
Además, la nueva edición del formulario incorpora una autorización mediante la cual el patrocinador permite que USCIS y el Departamento de Estado soliciten información sobre él a agencias de informes de consumidores. El formulario también contempla la posibilidad de compartir esa información con el inmigrante patrocinado cuando corresponda.
Significa que la información de crédito del patrocinador será conocida por entidades gubernamentales y el inmigrante en cuestión.
Cabe resaltar que USCIS no ha establecido un puntaje mínimo de crédito para ser patrocinador ni declarado que realizará revisiones de crédito en todos los casos.
Por lo tanto, el nuevo requisito no debe interpretarse como una regla de “buen crédito o no hay residencia”, pero los patrocinadores deben ser conscientes de que la información financiera y crediticia puede formar parte del análisis de suficiencia de la declaración jurada.
5. Te comprometes a proporcionar apoyo económico al inmigrante
Uno de los aspectos más importantes del I-864 es precisamente su carácter financiero.
Desde los años sesenta, el Departamento de salud y servicios humanos de Estados Unidos emite las Federal Poverty Guidelines o Directrices federales sobre la pobreza, una referencia de qué monto de ingreso anual domiciliario por persona o grupo familiar define al individuo o grupo como pobre para solicitar ayudas gubernamentales, entre otros fines.
De forma tal que el inmigrante no resulte una carga pública, el patrocinador jura hacerse cargo de la situación económica del inmigrante para mantenerlo a un 125% por encima de la directriz federal.
Si el patrocinador está en servicio activo en las Fuerzas Armadas o la Guardia Costera y el beneficiario es su cónyuge o hijo, sólo está sujeto al requisito del 100%.
No significa que el patrocinador tenga que entregarle automáticamente al inmigrante una cantidad fija de dinero cada año. La obligación consiste en proporcionar el apoyo necesario para mantener al inmigrante en el nivel establecido por la ley cuando corresponda.
4. Cada patrocinio limita la cantidad de patrocinios futuros
No existe un número máximo general de inmigrantes que una persona pueda patrocinar mediante un I-864. Sin embargo, cada nuevo patrocinio puede afectar el cálculo del tamaño de su hogar y, por consiguiente, el nivel de ingresos que debe demostrar.
Es decir, todo inmigrante que patrocinas cuenta como dependiente en tu domicilio. Incluso un inmigrante que hayas patrocinado anteriormente puede seguir formando parte del cálculo de tu hogar para un nuevo I-864 si tu obligación respecto de esa persona aún está vigente, aunque no viva contigo.
Por eso, alguien que planea patrocinar a varios familiares debe analizar su situación financiera antes de firmar cada nuevo affidavit.
3. Puedes quedar expuesto a demandas y reclamaciones
La ley federal establece que el patrocinador puede ser responsable frente al inmigrante y, bajo determinadas circunstancias, frente al gobierno federal, estatal o local; o a entidades que proporcionan ciertos beneficios públicos sujetos a comprobación de recursos.
Si el inmigrante recibe un beneficio sujeto a las reglas de reembolso aplicables al I-864, la entidad correspondiente puede solicitar al patrocinador que reembolse el costo. Si el patrocinador no responde o no paga, la ley contempla la posibilidad de iniciar una acción legal para recuperar esos fondos.
Asimismo, el inmigrante tiene la posibilidad de demandar a su patrocinador por apoyo financiero si demuestra que no ha recibido la ayuda requerida.
Esto no significa que cualquier beneficio gubernamental recibido por el inmigrante genere automáticamente una deuda para el patrocinador. La ley establece excepciones y especifica qué beneficios están sujetos a estas disposiciones.
Por eso es importante no confundir la obligación del I-864 con una responsabilidad ilimitada por absolutamente cualquier servicio público que utilice el inmigrante.
2. La obligación puede durar muchos años
Probablemente uno de los mayores malentendidos sobre el I-864 es pensar que la obligación termina cuando la relación familiar o laboral cambia.
En realidad, el compromiso puede durar décadas, incluso hasta la muerte del patrocinador.
Esta obligación generalmente concluye sólo si el inmigrante:
Se convierte en ciudadano estadounidense.
Obtiene o puede acreditar 40 trimestres calificables de trabajo bajo las reglas de la Seguridad Social (un período aproximado de 10 años).
Deja de ser residente permanente y abandona Estados Unidos en las circunstancias contempladas por la normativa.
Obtiene una nueva concesión de ajuste de estatus en un procedimiento de remoción que requiera un nuevo affidavit de apoyo.
Fallece.
No cuenta si se patrocinaba a un cónyuge y la relación se disuelve. El divorcio no termina la obligación.
Por eso, firmar un I-864 debe considerarse una decisión legal de largo plazo, no simplemente un requisito administrativo para completar un proceso migratorio.
1. El patrocinio puede tener consecuencias para la economía de tu hogar
Finalmente, aunque la obligación legal pertenece a quien firma el I-864, sus consecuencias económicas pueden repercutir en la planificación financiera de toda su familia.
Las finanzas, bienes y compromisos económicos adquiridos dentro de un matrimonio son compartidos. El patrocinio por ende tendrá un impacto en el presupuesto mensual y la capacidad de ahorro de la pareja.
Antes de firmar, conoce tus obligaciones
El patrocinio de un inmigrante ya sea familiar, empleado o conocido, constituye una causa noble pues abre oportunidades al beneficiario que quizá no tendría por cuenta propia.
Este listado no pretende disuadir a los interesados en ser patrocinadores, sólo aclarar la magnitud del compromiso que conlleva. Patrocinar es un acto de confianza y una responsabilidad legal a la vez.
Por eso, antes de firmar, conviene preguntarse: ¿puedo asumir esta obligación financiera incluso si el beneficiario no consigue empleo de inmediato?
Busca asesoría legal migratoria antes de patrocinar
El I-864 implica obligaciones financieras que pueden durar años. El patrocinador debe cumplir determinados requisitos de ingresos y domicilio, presentar evidencia financiera adecuada y entender las circunstancias que pueden mantener vigente su obligación.
En Aguado Immigration Firm entendemos que una petición familiar no afecta únicamente a la persona que busca obtener la residencia. También puede representar un compromiso importante para quien acepte llevar la carga económica.
Nuestro equipo puede ayudarte a evaluar el proceso antes de presentar la solicitud, determinar qué requisitos financieros aplican a tu situación, revisar la documentación necesaria y explicar las obligaciones que asumirás al firmar el Formulario I-864.
Si estás considerando patrocinar una petición de inmigración a Estados Unidos, Aguado Immigration Firm puede ayudarte a entender tus responsabilidades y preparar correctamente el proceso desde el principio.



